Esta construcción conceptual se sustenta en tres elementos fundamentales, teniendo como figura central de la composición la mano de Cervantes como símbolo de su huella autoral, evocando a la creación, la escritura y la humanidad. Es la mano del autor, pero también del artista, el actor, el artesano y el músico.
En tanto, en la morfología de los dedos se representa el cuello que caracterizaba a Cervantes. Como tercer concepto, se coloca superpuesto entre los dedos una pluma que rememora al escritor y su herencia literaria.
Esta identidad busca ser moderna, sintética y fuerte simbólicamente, equilibrando la abstracción con la claridad comunicacional manteniendo una narrativa visual coherente que conecta legado, espacio y emoción. Es una propuesta que busca honrar al autor, al lugar y al arte, destacando el espíritu del Festival Cervantino en Azul desde una mirada histórica, cultural y emocional.
Cabe destacar que el jurado estuvo integrado por Paula Albornoz, Sandra Adams, Elisa Serradel, Silvina Bigalli y Angélica Gómez.
